domingo, 12 de diciembre de 2010

La nieve

-¿Qué te pasa?- Juan acababa de interrumpir el beso.
-¿Eh? Nada, nada. No me pasa nada.
-Sabes que puedes confiar en mí.- Ana le cogió la mano y se la apretó.
-No, solo pensaba en la nieve.
-¿En la nieve?
-Sí, en que esta nieve que cae ahora fuera la recordaré siempre.
-Ahora que has besado a la novia podéis salir.
Y una vez fuera, entre nieve y arroz, se fueron los recién casados.

Escrito en diciembre 2008

12 comentarios:

Confusa permanente dijo...

¡Que bonito!
me encanta:)

Blanca dijo...

Hay cosas que por absurdas que sean siempre son recordadas.
Precioso.
Un beso.

Lyla dijo...

Una entrada frágil, ligera y fresca; como la nieva.

Fran M.s dijo...

me los imaginaba en el salón de su casa, no en una iglesia ajajaja
muy buen blog te sigo pasate ¡¡¡ http://franmsaez.blogspot.com/2010/12/te-casaste-la-cagaste.html

María dijo...

Oh, ha sido tan tierno como la nieve recién caída ^^

Daniel Marcos dijo...

Me has hecho sonreír, qué lindo microrrelato.

Anacleta Coqueta dijo...

Qué bonita foto has puesto acompañando el relato!

The Little dijo...

Yo creía que hablabas de dos jóvenes sentados en un banco en un parque en invierno y bien abrigados.
Pero releído adquiere otro significado. :)

Lucas Fulgi dijo...

:)

Romántico.

LoO! dijo...

Es muy bonito este fragmento sinceramente me ha hecho sonreir^^

Amorphis dijo...

Que bella manera de transportarme a instante en tan pocas palabras. Nieeve, arroz y besos de novios, bonita combinación.

Saludos!

Adrian dijo...

me encanta , pasate http://ianroom.blogspot.com