lunes, 12 de septiembre de 2011

#7: Otra menos

Constantina, la amabilísima señora que organizaba nuestra casa, quiso que fuera éste de su propiedad cuando engatusó a mi padre para, tres divorciarse ella sin contarnos nada y desentenderse de sus hijos cediéndole su custodia a su marido (curiosamente este caso me es familiar...), quedar embarazada de un hombre adinerado y de gran posición social. Tan buena era que cuando la desdicha se abrió paso ya nadie quería acercarse a los desdichados más. Yo, por mi parte, y haciendo gala de mi bien conocido malestar hacia esos animales de "clase alta", los odié mucho más de lo que ellos podían sentir contra a mi padre. Ahora él, con orgullo de caballero varón, se comprometió y planeó una boda. Pero este Abel, de quien yo he heredado esa inteligencia de la que tanto presumo sin arrogancia, supo muy bien encontrar la hora de desprenderse de la malvada sanguijuela que todo se lo quería llevar. Seis meses después de conocer la noticia, mi padre encontró lleno de finos cojines el armario de la habitación que se había instalado para Constantina, ¡cojines! Los gritos de Abel debieron oírse a no menos de dos manzanas de nuestra casa cuando pidió explicaciones a Constantina.
-Lo siento... Abel, querido, aún podemos ser marido y mujer... Nos queremos.
-Eso creía yo: que me querías. Cojines... ¿Así que de esa manera disimulabas que no estabas embarazada? Y dime, ¿fuiste a comprar cojines de distintos tamaños con tu sueldo o con el mío?
Mi padre, cuya energía y fuerza habíamos heredado el pequeño Jaime y yo, la despachó casi a patadas. Y nunca volvimos a saber de ella.

16 comentarios:

Pía Baroja dijo...

Algunos de vosotros tenéis un premio en la entrada de debajo de esta.
Gracias por la buena acogida que está teniendo la historia de Galia.
:)
Un abrazo

RaulAQ dijo...

¡Menuda pedazo de... bruja es la Constantina. me esta gustando la historia.
Un besazo, mi niña.

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Que capulla la Constantina! Esa mujer es una embustera! Pero la historia es genial!

Un besito!

Joana

Adela dijo...

Pues menos mal que no se habían casado (He entendido que al final no se casan), que no llegan a hacer separación de bienes y la Serpiente de Constantina se lo lleva todo, y pensar que me caía bien ésta mujer... ¡Fuera!

PD: Como verás estoy viviendo la historia. xDD

Lucas Fulgi dijo...

Jajaja... ¿seis meses cargando un cojín? Me pregunto qué hubiera pasado a los 10 meses... jaja.

Miss Frenesí dijo...

Con lo buena mujer que parecía al principio!! Si ya lo dicen, las apariencias engañan!
Pues a mi me ha encantado esta serie de relatos :)
Un beso enorme, sigue así ^^

Juan Ojeda dijo...

Una auténtica mosquita muerta Constantina, al final casi se queda con todo.
Cuantas madres que se disparan tiene esta historia, viene muy atrapante el relato por entregas,

Un gran abrazo pía, tenés un premio en la frutilla paranoica.

Leyendo Bajo El Cielo dijo...

hola pia me encanta este blogg me gustaria que te pasaras por el mio!
http://leyendobajoelcielo.blogspot.com/
gracias
;)

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Pía, tienes un premio en nuestro blog. Pásate!

Joana

Irina Êcrivain dijo...

Es el primer comentario que hago en tu blog :)
Me está gustando mucho esta historia, de verdad.
Intentaré pasarme más por aquí.
Tienes un premio en mi blog : http://Recuerdosdeviajera.blogspot.com/
Un beso!

Javier Muñiz dijo...

Hola Pía, tu eres el mayor de nuestros premios, un lujo poder leerte, disfrutarte, muy interesante, bella la historia, pasa buen día, gracias, besos trepidantes...

Ailen Abdala dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ailen Abdala dijo...

mortal el cap, lo amé jajaja

The Little dijo...

Y yo que creía que Constantina era una buena mujer. Pues vaya una buena pieza!!! Tenemos que hablar acerca del paréntesis además tengo que contarte una cosa. Sé que no es lugar pero ahora no estás.
Ya sabes mi opinión ;)
Un beso!

María Eugenia Rojas Alegría dijo...

Menuda bicha la Constantina, querer aprovecharse a través de unos simples cojines que sinvergüenza jajajja que buen final.
No se como llegué a tu Blog, pero estoy encantada y aquí me quedo, si me lo permites claro.
Un abrazo.
Mau

Lucía dijo...

Que maldita Constantina..pensaba que iba a caerme bien, ¡cuanto me equivocaba!
Me está gustando mucho esta historia.. :=