viernes, 15 de julio de 2011

Mi gatita, eso eras

Como de costumbre, sentado en el sofá del salón yo estaba. La televisión, la miraba, con poca atención. Yo sabía que esos eran los momentos en que siempre llegabas. En efecto, ahí estabas. Tan hermosa como acostumbrabas, ante el televisor te posabas. ¿Mi atención solicitabas? Toda era tuya.
Tu baile comenzaste. Rozabas tus muslos con las patas de la mesa. Todo un prodigio de la seducción. Todo tu cuerpo era tan elegante, tan bellísimo. Y tus ojos, ¡qué bonitos!
-¡Guapa! Ven aquí, acércate. –no pude resistirme a llamarte. ¡Tentación! Eso eras.
Eso que oí salir de ti fue un gemido cómplice. Te aproximaste lentamente hacia mí con tu atracción felina. Y yo, como si la televisión ya no existiera, te miraba, absorto en tu bello cuerpo. De la nariz a las uñas, de los omoplatos al cóccix, todo era perfecto, como si las criaturas como tú hubieseis sido puestas sobre la Tierra por pura devoción a la belleza.
Al fin allanaste tu lugar preferido del sofá: sobre mi entrepierna. Ahí te colocaste, y yo no iba a poner ni una sola pega. Acaricié con cariño el pelo azabache que estaba sobre tu espalda. Tus gatunos ojazos azules se clavaron en los míos, y se entrecerraban cada vez que mis dedos se mezclaban con las raíces de los cabellos de tu cabeza.
Cogí entre mis manos tu rostro, y acerqué el mío. Besé poco a poco tu frente, una oreja tuya, tu chata nariz.
Me puse en el sofá más cómodamente, tumbado, como a ti te gustaba. Tus bracitos ascendieron por mi pecho y con suavidad te tumbaste a lo largo de mi cuerpo, lamiendo mi cuello. Subiendo hacia mis labios. Hasta que los lamiste también.
¡Y sabías que eso no me gustaba! Podías lamer todo lo que quisieras en mi cuerpo, siempre te lo había dicho, pero la boca humana es algo que no debe tener contacto con la de un animal.
Aparté tu cabecita de la mía, y te enfadaste. Pero estiraste tus patas sobre mí, y como una gata joven que eras, te dormiste enseguida.
¿Enamorado de mi mascota? ¿Y qué dueño no?

12 comentarios:

albaa! dijo...

Holaa! Tienes un pequeño premio en blog :) No tengo tiempo de leer el texto... pero me paso próximamente y lo leo: palabra ;) Un besitoo!

galmar dijo...

jajaja a mi gato un sitio que le gusta mucho es un cajón de mimbre que compré en ikea, que tiene un cuadradito hueco en el medio de dos de sus caras (ahora está medio escondido dentro!) la verdad es que es un gustazo mirar para Neo, y para Lota, e ir entendiendo mejor su personalidad :) Lota es muy pilla y juguetona, le encanta que le des cariño, y es muy fiel y emocional, Neo es juicioso, juguetón también, prudente, bueno y un poco trasto :) y como su propio nombre indica, capitán de los siete mares :)) uno que se va a quedar dormido en el cajón jeje :) buen fin de semana!! :)

Daniel Marcos dijo...

Jajajajajaja... me engañaste... me imaginaba la escena de otra forma... y de repente... me encuentro que es una gata... y eso que lo avisabas en el título.

Genial Pía.

Lucas Fulgi dijo...

Hay un tema espantoso que dice todo el tiempo "yo soy tu gatita, tu gatita"... pero en otro sentido. Se me hizo imposible no pensar en eso.

El texto está bueno, me llaman la atención los verbos al final como en "sentado en el sofá del salón yo estaba". O sea, imagino que no hablás así y que es un recurso poético.

Saludos, poeta!

Juan Ojeda dijo...

Contradiciendo a Sabina, diré que soy más amigo de perros que de gatos. No obstante, esta gata si me gustó; maravilloso el juego de seducción y el camino de ir atravesando fronteras hasta el límite... Cuando el hocico se topa con la boca,

Muy bueno pía.

albaa! dijo...

como lo prometido es deuda, auqi estoy para leer tu texto, y me he reído mucho jajaj muy bueno, aunque en mi opinión el titulo te chafa un poquito la sorpresa ^^ Pero por lo demás muy bueno :)

Un beso!

feral dijo...

He tenido, tengo y tendré alergia a los gatos...
mola el texto, igual podría hacer uno con mi ninfa, pero es tan arisca que solo podría decir ''le acerqué la mano y me picoteó''xDD
Besos!

Lune* dijo...

Me encantó, es genial :)
Te sigo, con sólo leer esta entrada me enamoré del blog^^
A mi perro también le gusta mucho ponerse en mi entrepierna, es muy gracioso e.e

Lil dijo...

Pero tú sabes lo que rasca la lengua de los gatos!!? Jeje :) Sin embargo la de los perros es más suave :) pero los gatos son más sensuales sí :)
Gracias por tu comment ;) a lot of kisses :)

Dafne Isern dijo...

Si es que a veces son más adorables que las propias personas.

Un besito.

María Radcliffe. dijo...

Hola!
Muchas gracias por pasarte por mi blog, :)
Siempre me alegra encontrar a fans de la saga^^
Gracias por seguirme, por cierto (:
Me encanta tu blog^^ Ya estás en mi lista de seguidores:3
Un beso linda!

Alice Casterwille (Chocolatte✿) dijo...

Vaya, no sabía que tenías blog propio n.n
Gracias por pasarte por el mío.
Te sigo.