sábado, 31 de agosto de 2013

A gusto

Ya no existen las cosas pequeñas. Ni las duras tomas de decisiones, ni los exámenes para los que restan unos pocos días, ni las discusiones en casa. No me agobian los planes sobre el futuro cercano, porque no existe. No voy a decidir la hora a la que programaré el despertador para madrugar mañana, porque el mañana no existe.
En silencio os miro y decido que mi reloj tampoco exista. En este momento nada existe, salvo el café, estos dos sofás, vuestra compañía y nuestras risas. Y somos grandes, y este momento es infinito.

6 comentarios:

Pía Baroja dijo...

Hola!
Siento que no sea de lo mejor que he escrito. Practicar poco hace que la habilidad se resienta, y últimamente no estoy escribiendo nada. Pero no es porque no me ocurran cosas bonitas por las que me impresione o que me inspiren. Sino por todo lo contrario :)
Un beso para todos los que sigáis viniendo por aquí.

Raúl Omar García dijo...

No sientas pena por nada. Por lo menos das señales de vida con lo que te gusta hacer.
Saludos, Pía.

Las Mejores Cosas Al Amanecer dijo...

Olvidarse de todo por un instante y vivir el momento sin preocuparse por todo lo demás es una maravilla. Lo has descrito a la perfección.
Besoooos!!

Joana

José A. García dijo...

Seamos eternos, aunque sólo sea por un tiempo.

Saludos

J.

Alba Netzmare dijo...

Eh, nunca menosprecies lo que has escrito, nada de comparaciones. No escribas por los demás, escribe por ti misma.
Sin embargo, me ha llamado la atención eso de que las cosas bonitas impresionen o no. ¿Sabes? A mí me cuesta muchísimo escribir cuando soy feliz. La felicidad no me inspira. Puede que te ocurra lo mismo.

<3

Lucas Fulgi dijo...

Que buenos esos momentos. Al principio me parecía muerte ("no hay preocupaciones", "no hay mañana", "no hay planes a futuro"), pero resultó ser todo lo contrario...


A disfrutar de los buenos momentos, que nos llenan de energía para los otros.

Saludos