sábado, 31 de agosto de 2013

A gusto

Ya no existen las cosas pequeñas. Ni las duras tomas de decisiones, ni los exámenes para los que restan unos pocos días, ni las discusiones en casa. No me agobian los planes sobre el futuro cercano, porque no existe. No voy a decidir la hora a la que programaré el despertador para madrugar mañana, porque el mañana no existe.
En silencio os miro y decido que mi reloj tampoco exista. En este momento nada existe, salvo el café, estos dos sofás, vuestra compañía y nuestras risas. Y somos grandes, y este momento es infinito.

sábado, 15 de junio de 2013

Eres de verdad

Te miro a tus ojos y eres bonito.
Siento tus palabras, susurros directos al alma, y eres muy bonito.
Acaricias mi cara, mis manos, mis brazos y mis rizos con dulzura y eres grande, muy grande.

Me miras, me dices y me tocas con amor y eso, y tú, sois lo más hermoso que a mi corazón le han dicho.

viernes, 31 de mayo de 2013

Qué bonito que sonrías siempre

-¿Qué aprendes tú de mí? Tú me llevas hasta el universo hablándome de las estrellas, me haces viajar a todos esos lugares históricos sobre los que me cuentas leyendas, dibujas números en mi cabeza cada vez que me explicas una ecuación y alimentas mi curiosidad con la tuya, entrando en una simbiosis en la que yo no soy capaz de darte nada. ¿Qué puedo contarte yo, si a tu lado soy muy inculta?
Que qué aprendo yo de ella… Ella es la vida. Su forma de ser, de razonar, de hablar y de mirar ya son lecciones que me doy a mí mismo. Es natural y sincera, y es maravillosa. Cada vez que me cuenta lo poco que le importa lo que piensen los demás de ella, cada vez que no le importa que yo haga algo mal, cada vez que me hace una pregunta para que siga explicándole mil historias que algún día leí o que simplemente me mira y aprueba todo lo que hago para hacer que ella esté bien, me doy cuenta de que ha leído menos que yo pero sabe más que yo.
Me es muy fácil hablarle y decirle lo que pienso o siento. Porque siempre me mira con el alma. Y me sonríe.